Alergia ocular 2017-11-09T12:43:01+00:00
Alergia ocular

La alergia ocular afecta a 1 de cada 4 personas

¿Que es la alergia ocular?

La alergia ocular es una inflamación de la conjuntiva– nombre que recibe la capa transparente de tejido que recubre el ojo y el interior de los párpados- debido al contacto con un agente externo denominado alérgeno.

Cuando los ojos están expuestos a sustancias que causan alergias, el cuerpo secreta una sustancia llamada histamina. Esta produce una vasodilatación en los ojos, enrojeciéndolos e inflamándolos, produciendo picor y lagrimeo.

Síntomas de la alergia ocular

La conjuntivitis alérgica puede ser estacional (sólo en algunos meses del año debido al aumento de alérgenos que la causan) o perenne (durante todo el año). Generalmente es bilateral (afectando a ambos ojos), algunos de los síntomas que pueden aparecer son los siguientes:

  • Picor (signo más característico)

  • Ojo rojo

  • Lagrimeo

  • Secreción acuosa, algo mucosa

  • Párpados abultados por acumulación de líquido, especialmente por la mañana

  • Fotobobia (sensibilidad a la luz)

  • Sensación de cuerpo extraño en el ojo

¿Alérgenos más frecuentes?

Los alérgenos que provocan con más frecuencia conjuntivitis alérgica son:

  • Polen

  • Ácaros

  • Pelo y descamación de animales domésticos

  • Hongos

  • Cosméticos

  • Antibióticos: penicilinas, sulfonamidas, estreptomicina…

¿Cómo se diagnostica la alergia?

Para el diagnóstico de la conjuntivitis alérgica se tienen en cuenta tanto los síntomas que presenta el paciente como la exploración oftalmológica:

  • Síntoma principal: picor.
  • Exploración en la lámpara de hendidura: vasos conjuntivales dilatados, papilas subtarsales (pequeñas sobreelevaciones de la mucosa interior de los párpados), queratitis,…

Pruebas complementarias que ayudan a confirmar el diagnóstico y descubrir el agente causante:

  • Frotis conjuntival: aumento de eosinófilos.
  • Estudio de la lágrima: aumento de la IgE.
  • Analítica completa: aumento de eosinófilos e IgE.
  • Prueba de provocación conjuntival: se aplica el alérgeno sospechoso sobre una de las conjuntivas y se compara con la otra.

Tratamiento de la conjuntivitis alérgica

Medidas generales:

  • No frotarse los ojos, ya que puede empeorar el picor.
  • Higiene del párpado con toallitas estériles.
 
 

Tratamiento médico:

Normalmente de forma tópica en colirios o pomada:

  • Lágrimas artificiales antialérgicas a base de ectoína
  • Antiinflamatorios
  • Antihistamínicos (también por vía oral).

El tratamiento generalmente alivia los síntomas, sin embargo, la condición tiende a reaparecer si continúa la exposición a los agentes irritantes.

El 25% de la población puede verse afectada por esta patología ocular que, frecuentemente, suele aparecer asociada con la rinitis alérgica (afectación de la mucosa nasal)

NIVELES AMBIENTALES DE PÓLENES

CONSEJOS  para prevenir los síntomas de la alergia ocular

Para prevenir los síntomas de la conjuntivitis alérgica, el mejor modo es minimizar o evitar el contacto con el alérgeno.

A continuación se ofrecen una serie de consejos para los pacientes con alergia ocular para mejor la sintomatología o evitar su aparición:

  • Determinar el tipo de alergia. Las más frecuentes en España son alergia a los ácaros, al polen (más comunes: ciprés, platanero, olivo y gramíneas) y al pelo de los animales. En el caso de alergias oculares, son especialmente frecuentes las debidas al polen.

  • Reducir al máximo el contacto con el alérgeno (permanecer en lugares cerrados, no abrir las ventanas de los automóviles y casas).

  • Uso de gafas solares para reducir la exposición. Especialmente las de diseño grande y envolvente.

  • Lavar las manos frecuentemente para evitar el contacto del alérgeno con el ojo al frotar estos con las manos.

  • Minimizar las actividades al aire libre.

  • Evitar estar en la calle a primera hora de la mañana así como a última hora de la tarde debido a que son las horas con máxima exposición al polen.

  • Uso de lágrimas artificiales con efecto protector para prevenir el contacto del alérgeno con la superficie ocular.