Blefaritis

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Blefaritis2018-11-15T10:52:37+00:00

BLEFARITIS: Causas, síntomas y tratamiento de la inflamación del párpado

blefaritis inflamación del párpado

¿Qué es la blefaritis?

La blefaritis es una inflamación de los párpados en la que los ojos se tornan rojos, irritados y se forman escamas con picor y caspa en las pestañas. Es un trastorno ocular bastante común causado por una bacteria o un problema en la piel, como la caspa en el cuero cabelludo o rosácea (condición crónica de enrojecimiento e inflamación de la piel).

Este trastorno afecta a personas de todas las edades, pero es más común en personas con piel grasa, caspa u ojos secos. Aunque es un tanto incomoda, la blefaritis normalmente no es dolorosa, no es contagiosa y generalmente no causa ningún tipo de daño permanente a la vista.

La blefaritis puede clasificarse en dos tipos: blefaritis anterior, producida en el borde frontal externo del parpado donde se unen las pestañas; y la blefaritis posterior, la cual afecta el borde interno del parpado que toca el globo ocular.

Causas de la blefaritis

Hay tres tipos diferentes de blefaritis de acuerdo al factor externo que las causa.

Blefaritis estafilococo

Este tipo de blefaritis es causado por una bacteria llamada estafilococo. Esta bacteria se encuentra en todos los rincones de nuestro ambiente y, generalmente, vive en nuestra piel, sin hacernos ningún daño. Pero, ocasionalmente, puede causar infecciones de la piel, tales como impétigo y acné.

En algunas personas, esta bacteria parece penetrar en la piel del borde de los párpados, causando este tipo de blefaritis. Aún no está totalmente claro por qué sucede esto, pero afortunadamente es bastante raro.

Blefaritis seborreica

La blefaritis seborreica está íntimamente asociada con una patología conocida como dermatitis seborreica. Con este trastorno, la piel tiende a ser grasa y puede volverse escamosa. Por lo general, causa mucha caspa y a veces erupciones en la cara y cabeza.

La causa especifica de la dermatitis seborreica no está lo suficientemente clara. Sin embargo, se cree que la levadura llamada Malassezia furfur está involucrada en el desencadenamiento del trastorno.

La dermatitis seborreica no es contagiosa, no es dolorosa, aunque puede causar molestias.

Blefaritis meibomiana (DGM) o posterior.

También conocida como disfunción de la glándula meibomiana (la cual se encuentra en los parpados, justo detrás de las pestañas). Una persona promedio tiene alrededor de 25-30 glándulas de este tipo en cada uno de sus parpados, tanto arriba como abajo. Su trabajo es producir una pequeña cantidad de líquido oleoso para lubricar el ojo.

Las personas con blefaritis meibomiana tienen, sin duda, un problema con estas glándulas y el fluido que producen, o en otras palabras, que no producen. Esto puede causarles inflamación en el ojo y resequedad, ya que el líquido no tiene el balance correcto de aceites que necesita el ojo.

Combinación de las tres o mixta.

En la práctica, es bastante difícil diferenciar las distintas causas de la blefaritis y, en muchas ocasiones, pueden presentarse las tres al mismo tiempo. La blefaritis seborreica comúnmente ocurre junto con la blefaritis meibomiana. Esto significa que, no importa lo que comience la condición, para el momento de buscar tratamiento, es imperativo atacar las tres causas posibles.

Signos y síntomas de la blefaritis

Los signos y síntomas de la blefaritis están generalmente presentes en ambos ojos, afectando los parpados tanto superiores como inferiores. Los síntomas incluyen: picazón o irritación en los parpados, rasgado leve, sequedad en los ojos, sensación de quemadura, sensación arenosa en el ojo, sensación de un cuerpo extraño en el ojo, aparición de costras o caspa en los parpados, disminución de la comodidad al usar lentes de contacto, y sensibilidad a la luz.

Entre los signos están:

  • Márgenes del párpado rojo

  • Párpados hinchados

  • Párpados engrosados

  • Aumento del desprendimiento de células de la piel cerca de los párpados, causando descamación en la piel alrededor del ojo

  • Pestañas con costras al despertar

  • Cicatrización leve en los márgenes del párpado

  • Ulceración leve en la misma zona

  • Manchas secas y escamosas en la piel, entre otros.

Todos estos síntomas y signos son, a menudo, erróneamente atribuidos por el paciente a “conjuntivitis recurrente”. Asimismo, también lo atribuyen al “ojo seco” debido a la sensación arenosa. Pero, las gotas lubricantes (prescritas para el ojo seco) hacen poco para mejorar la situación.

Diagnóstico de la Blefaritis

La blefaritis puede ser diagnosticada a través de un examen ocular completo. Las pruebas, con especial énfasis en los párpados y la superficie frontal del globo ocular, pueden incluir: historial del paciente para determinar cualquier síntoma y problema de salud, examen externo del ojo con evaluación de la textura de la piel y la apariencia de las pestañas, evaluación de las aberturas de la glándula Meibomio usando una luz brillante y lentes de aumento, análisis de la cantidad y calidad de lágrimas para verificar cualquier anormalidad, entre otros.

Tratamiento de la Blefaritis

El tratamiento depende directamente del tipo de blefaritis. Pero, la clave para tratar la mayoría de los tipos de blefaritis es mantener los parpados limpios y sin costras.

En general, se recomienda limitar o suspender por un tiempo el uso de maquillaje de ojos cuando se trata de blefaritis, ya que su uso hará que la higiene sea más difícil. El uso de compresas tibias puede aflojar las costras o caspas que se forman alrededor del ojo, para ello es importante frotar suavemente con una mezcla de agua y champú para bebes o un producto de limpieza neutro.

Asimismo, hay otras recomendaciones para personas con blefaritis. Estas son: si las glándulas en los párpados están bloqueadas, es importante masajearlos para limpiar el aceite acumulado; el uso de soluciones de lágrimas artificiales o ungüentos lubricantes es imperativo (solo si es recetado por un médico); usar champú anticaspa para el cuero cabelludo, dejar de usar maquillaje durante el tratamiento; interrumpir temporalmente el uso de lentes de contacto; entre otros.

Ahora, en casos de infecciones bacterianas, se pueden requerir planes de tratamiento más complejos y recetar antibióticos como la doxiciclina, la tetraciclina, la azitromicina o la eritromicina que se pueden recetar por vía tópica u oral. Si, por el contrario, es causada por una alergia en la casa o en el trabajo, entonces simplemente basta con evitar el alérgeno para impedir problemas futuros.

La blefaritis rara vez desaparece por completo. Incluso con un tratamiento exitoso, esta enfermedad puede volver a surgir.

Blefaritis y ojo seco

La blefaritis y el ojo seco, aunque tengan síntomas similares, son diferentes el uno del otro. El ojo seco tiene las características de disminución de la calidad o cantidad de lágrimas, lo que resulta en una lubricación y humedad insuficiente en la superficie del ojo. Los síntomas de este trastorno incluyen sequedad, rasguños, y sensación de ardor en los ojos. Sin embargo, la blefaritis es una inflamación del párpado causada, mayormente, por una infección bacteriana.

A menudo, ambas patologías se confunden ya que, en simples palabras, el ojo seco representa los síntomas de la blefaritis. Pero, es importante siempre tener en cuenta la gran diferencia entre ellas.

Preguntas Frecuentes Blefaritis

¿Tiene cura?

La blefaritis es un proceso crónico que se puede llegar a controlar pero NO se cura. Entendiendo por “cura” la desaparición completa de la afección.

¿Puedo contagiar la blefaritis a mis hijos y familiares?

La blefaritis es una patología NO contagiosa.