BLEFARITIS 2017-09-07T14:53:42+00:00

LA BLEFARITIS Y LA SEQUEDAD OCULAR APARECEN FRECUENTEMENTE AL MISMO TIEMPO

¿QUÉ ES LA BLEFARITIS?


La blefaritis es un proceso inflamatorio del borde palpebral, provocando enrojecimiento e hinchazón en la zona del borde palpebral, específicamente en los folículos y en las glándulas que se localizan entre ellos.

A grandes rasgos, se trata de una condición benigna pero puede causar síntomas muy molestos. Implica una gran variedad de procesos inflamatorios, lo que condiciona que la gravedad de la blefaritis varíe considerablemente entre unos y otros.

¿TIPOS DE BLEFARITIS?


Tipos de blefaritis

  • Blefaritis anterior

Afecta la parte externa del párpado, donde están localizadas las pestañas. Esto puede               ser provocado por bacterias, o en ocasiones por una infección viral. Si no es tratada, la              blefaritis anterior puede llevar a un engrosamiento de los párpados llegando a causar          daños a la córnea debido a las pestañas.

  • Blefaritis posterior o Disfunción de Glándulas de Meibomio (DGM)

La blefaritis posterior o DGM es una condición causada por una disfunción de las           glándulas sebáceas pequeñas localizadas en los párpados (glándulas meibomianas),            específicamente en la base de las pestañas.

En condiciones normales estas glándulas producen una secreción grasa que ayuda a    lubricar la superficie del ojo, evitando la evaporación de la lágrima y manteniendo la     córnea  constantemente húmeda. En los pacientes con DGM las glándulas se    obstruyen, causando un engrosamiento del borde palpebral, produciendo costras y                 provocando consecuentemente una aumento de la evaporación lagrimal.

Con este tipo de blefaritis las lágrimas pueden parecer espumosas.

  • Blefaritis mixta

Existe un gran número de personas que desarrollan la blefaritis anterior y posterior a la vez, en distintos grados.

Síntomas

LA BLEFARITIS Y LA SEQUEDAD OCULAR


La blefaritis y la sequedad ocular frecuentemente aparecen al mismo tiempo. Esto sucede tan a menudo que, actualmente, algunos investigadores y doctors de la visión creen que en realidad estos dos trastornos son parte de un único proceso de enfermedad crónica. El nombre propuesto para describir este trastorno unificado es “síndrome de blefaritis y sequedad ocular” (DEBS, por su sigla en inglés).

Según defensores de la teoría del DEBS, la sequedad ocular es simplemente la manifestación tardía de la blefaritis, y el tratamiento de esta también evitará, reducirá o eliminará los síntomas de la sequedad del ojo.

En general, la blefaritis es ocasionada por un aumento de bacterias que viven a lo largo de los bordes de los párpados y en la base de las pestañas. Con el tiempo, estas bacterias crecen y crean una estructura llamada biopelícula.

Esta biopelícula se convierte en un entorno tóxico, como el sarro que se forma en los dientes. Su contenido constituye una fuente de alimentos para un ácaro parásito que se aloja en las pestañas llamado foliculitis Demodex. La proliferación de este ácaro Demodex aumenta la irritación e inflamación de los párpados.

Las bacterias de la biopelícula en los párpados también producen sustancias que causan exotoxinas, originando una inflamación de las glándulas de Meibomio en los bordes de los párpados. Estas glándulas habitualmente segregan aceites importantes para obtener una capa saludable de lágrimas sobre la superficie del ojo. La inflamación de las glándulas de Meibomio afecta la calidad y cantidad de las lágrimas del ojo.

Y debido a que las lágrimas contienen anticuerpos naturales, la reducción de estas en el ojo implica un mayor crecimiento de bacterias en la biopelícula del párpado. Esto empeora la inflamación, y con el tiempo lleva a una disfunción de las glándulas de Meibomio (MGD) y a problemas en otras glándulas lagrimales en los párpados y sus alrededores. Estos cambios conducen a una incomodidad crónica por sequedad ocular.

Asimismo, la obstrucción de las glándulas de Meibomio puede ocasionar la formación de un orzuelo en el borde del párpado o un chalación en su interior.

¿Cómo se diagnostica la conjuntivitis alérgica?


Para el diagnóstico de la conjuntivitis alérgica se tienen en cuenta tanto los síntomas que presenta el paciente como la exploración oftalmológica:

  • Síntoma principal: picor.
  • Exploración en la lámpara de hendidura: vasos conjuntivales dilatados, papilas subtarsales (pequeñas sobreelevaciones de la mucosa interior de los párpados), queratitis,…

Pruebas complementarias que ayudan a confirmar el diagnóstico y descubrir el agente causante:

  • Frotis conjuntival: aumento de eosinófilos.
  • Estudio de la lágrima: aumento de la IgE.
  • Analítica completa: aumento de eosinófilos e IgE.
  • Prueba de provocación conjuntival: se aplica el alérgeno sospechoso sobre una de las conjuntivas y se compara con la otra.

TRATAMIENTO DE LA CONJUNTIVITIS ALÉRGICA


Medidas generales:

  • No frotarse los ojos, ya que puede empeorar el picor.
  • Higiene del párpado con soluciones salinas estériles y jabones de pH neutro.
  • Uso de compresas frías.

Tratamiento médico:

Normalmente de forma tópica en colirios o pomada:

  • Antiinflamatorios no esteroideos.
  • Corticoides tópicos.
  • Antihistamínicos (también por vía oral).
  • Lágrimas artificiales.

El tratamiento generalmente alivia los síntomas, sin embargo, la condición tiende a reaparecer si continúa la exposición a los agentes irritantes.

El 25% de la población, aproximadamente, puede verse afectada por esta patología ocular que, frecuentemente, suele aparecer asociada con la rinitis alérgica (afectación de la mucosa nasal).

CONSEJOS PARA PREVENIR LOS SÍNTOMAS


10 consejos para aliviar la alergia ocular en la primavera


Para prevenir los síntomas de la conjuntivitis alérgica, el mejor modo es minimizar o evitar el contacto con el alérgeno.

A continuación se ofrecen una serie de consejos para los pacientes con alergia ocular para mejor la sintomatología o evitar su aparición:

  • Determinar el tipo de alergia. Las más frecuentes en España son alergia a los ácaros, al polen (más comunes: ciprés, platanero, olivo y gramíneas) y al pelo de los animales. En el caso de alergias oculares, son especialmente frecuentes las debidas al polen.
  • Reducir al máximo el contacto con el alérgeno (permanecer en lugares cerrados, no abrir las ventanas de los automóviles y casas).
  • Uso de gafas solares para reducir la exposición. Especialmente las de diseño grande y envolvente.
  • Lavar las manos frecuentemente para evitar el contacto del alérgeno con el ojo al frotar estos con las manos.
  • Minimizar las actividades al aire libre.
  • Evitar estar en la calle a primera hora de la mañana así como a última hora de la tarde debido a que son las horas con máxima exposición al polen.

Uso de lágrimas artificiales con efecto protector para prevenir el contacto del alérgeno con la superficie ocular.

BLEFARITIS: causas, síntomas y tratamiento

¿Qué es la blefaritis?

La blefaritis es un proceso inflamatorio del borde palpebral, provocando enrojecimiento e hinchazón en la zona del borde palpebral, específicamente en los folículos y en las glándulas que se localizan entre ellos.

A grandes rasgos, se trata de una condición benigna pero puede causar síntomas muy molestos. Implica una gran variedad de procesos inflamatorios, lo que condiciona que la gravedad de la blefaritis varíe considerablemente entre unos y otros.

Tipos de blefaritis

  • Blefaritis anterior

Afecta la parte externa del párpado, donde están localizadas las pestañas. Esto puede               ser provocado por bacterias, o en ocasiones por una infección viral. Si no es tratada, la              blefaritis anterior puede llevar a un engrosamiento de los párpados llegando a causar          daños a la córnea debido a las pestañas.

  • Blefaritis posterior o Disfunción de Glándulas de Meibomio (DGM)

La blefaritis posterior o DGM es una condición causada por una disfunción de las           glándulas sebáceas pequeñas localizadas en los párpados (glándulas meibomianas),            específicamente en la base de las pestañas.

En condiciones normales estas glándulas producen una secreción grasa que ayuda a    lubricar la superficie del ojo, evitando la evaporación de la lágrima y manteniendo la     córnea  constantemente húmeda. En los pacientes con DGM las glándulas se    obstruyen, causando un engrosamiento del borde palpebral, produciendo costras y                 provocando consecuentemente una aumento de la evaporación lagrimal.

Con este tipo de blefaritis las lágrimas pueden parecer espumosas.

  • Blefaritis mixta

Existe un gran número de personas que desarrollan la blefaritis anterior y posterior a la vez, en distintos grados.

Síntomas

La forma en la que se presenta la inflamación varía dependiendo de la gravedad del caso. En los casos más leves, la blefaritis puede pasar, en ocasiones, desapercibida. Sin embargo, en otros casos, puede generar molestias, irritación, o incluso, afectar negativamente a la visión.

Los 5 síntomas más comunes de la blefaritis:

  • Enrojecimiento e irritación del borde de los párpados.
  • Picor y ardor en los ojos.
  • Cansancio ocular.
  • Sensación de cuerpo extraño en el ojo
  • Formación de costras en la base de las pestañas.

Causas

Las causas más probables de aparición de blefaritis ordenadas de mayor a menor probabilidad.

  • Disfunción de la glándulas sebáceas de meibomio y proliferación de bacterias cutáneas en el borde palpebral.
  • Dermatitis seborreica o seborrea. Es una afección cutánea que afecta a cuero cabelludo, cejas, párpados e incluso plieges de piel tras las orejas y nariz.
  • Rosácea, otra afección cutánea que se manifiesta con una erupción o enrojecimiento de la cara.
  • Ácaros en los folículos de las pestañas.
  • Alergia que afecte a las pestañas como por ejemplo a medicamentos o cosméticos (menos probable).

Blefaritis y ojo seco

Prevención- ¿Cómo se puede prevenir?

No existe una forma clara de prevenir la blefaritis, aunque está demostrado que una buena higiene contribuye a dificultar que se obstuyan las glándulas y, por lo tanto, no generar un ambiente propicio para la proliferación de las bacterias causantes. Conviene recordar también, que la blefaritis es una enfermedad crónica y que muchos pacientes la padecen durante meses e incluso años antes de acudir al oftalmólogo y ser diagnosticados. A nivel de tratamiento, en muchos casos se puede requerir de semanas o meses para obtener mejoras significativas.

Las medidas a tomar para tratar esta afección dependerán de la gravedad del caso.

 

Consejos de higiene palpebral en blefaritis

Jabones neutros  –  Soluciones para la limpieza palpebral  –   Toallitas para limpieza de párpados

*Crear una infografía descargable

¿Cómo se trata la Blefaritis?

Hay que destacar que la blefaritis es un proceso crónico que no se cura y que puede repetirse de forma estacional.

Dependiendo del caso se debe actuar a distintos niveles, siempre previo diagnóstico del oftalmólogo:

 

                Tratamientos en casos leves

La higiene es la base del tratamiento de la blefaritis

Limpieza de párpados
(LINK à consejos de higiene palpebral de blefaritis)

 

En casos severos

Pomada antibiótica 
En casos más graves su oftalmólogo puede prescribirle una pomada antibiótica. Usando un dedo limpio o un hisopo de algodón, aplique suavemente una pequeña cantidad del ungüento sobre la base de las pestañas antes de acostarse.

 

Lágrimas artificiales o colirios con esteroides

También pueden ser prescritos por su oftalmólogo para aliviar temporalmente el ojo seco y la inflamación.

 

FAQ

¿Tiene cura?

La blefaritis es un proceso crónico que se puede llegar a controlar pero NO se cura. Entendiendo por “cura” la desaparición completa de la afección.

¿Puedo contagiar la blefaritis a mis hijos y familiares?

La blefaritis es una patología NO contagiosa.