La sensación de arenas en los ojos, se atribuye a la presencia de distintas enfermedades que están afectando el glóbulo ocular.

La principal es el síndrome del ojo seco, al igual que la abrasión de la córnea, pinguécula o pterigión.

Cada una de estas enfermedades deben ser atendidas para evitar daños significativos en el glóbulo ocular.

Para evitar esa sensación de tener arena en los ojos, los expertos aseguran que es fundamental mantener una buena higiene. Mantener las manos limpias y evitar frotarse los ojos con frecuencia.

También se recomienda usar cosméticos de forma moderada y personal. Estos no deben ser utilizados por otras personas.

El uso de lentes de contactos se encuentra muy vinculado al dolor y sensación de arena en los ojos.

La aparición de infecciones visuales es más frecuente cuando el lente de contacto no se extrae durante el sueño o al ser manipulado sin la debida higiene.

La sensación de arena en los ojos también es atribuida a factores ambientales y de iluminación.

Esto se encuentra ligado a personas con una rutina laboral en espacios internos con aire acondicionado y frente a monitores por largos periodos de tiempo.

Los expertos recomiendan que es necesario descansar 20 minutos cada tres horas para evitar estos síntomas.

¿Qué hacer si cae arena en los ojos?

Es probable que durante alguna actividad cotidiana, el ojo se encuentre expuesto a la suciedad y pueda entrar partículas de polvo o arena en los ojos.

De inmediato se presenta molestia, ardor y dolor constante, que sólo puede aliviarse al extraer de forma correcta el objeto extraño.

El ojo por sí solo, puede expulsar cualquier partícula diminuta, aunque en ocasiones no suele ser así.

Por ello, es necesario conservar la calma en todo momento evitando frotarse los ojos. Hacerlo incrementará el ardor y sensación de arena en los ojos.

Para determinar en qué lugar se encuentra la mota o partícula de polvo, es necesario contar con la ayuda de otra persona.

Debe tener las manos limpias para evitar infecciones dentro del glóbulo ocular. Al encontrar el diminuto objeto se toma un algodón húmedo y se pasa por la parte externa del ojo, es decir, sobre los párpados cerrados.

Si con ello no se logra extraer, podemos recurrir al agua. Inclinando la cabeza, introduciremos el ojo por unos minutos y así el polvo o la arena podrá salir con facilidad.

Es posible que la molestia sea recurrente durante algunas horas, pero si persiste la sensación de arenas en los ojos al despertar, es necesario recurrir a un especialista.

El dolor será cada vez más constante, habrá inflamación, ardor y un gran riesgo de padecer el síndrome del ojo seco.

Lo importante es no tocar, frotar o introducir los dedos dentro del ojo pensando que así puede eliminar la molestia.

¿Cómo quitar la sensación de arena en los ojos?

La sensación de arena en los ojos es un síntoma que se presenta ante la presencia de un cuerpo extraño o sin él.

Como ya se ha mencionado, es atribuido a enfermedades del glóbulo ocular como el síndrome del ojo seco.

Este síntoma no siempre tiene que ver con la aparición de alguna enfermedad ocular sino con el estilo de vida que se lleve dentro de una rutina diaria.

Esto convierte a la sensación de la arena en los ojos es la principal causa por la que se recurre a un especialista. Esta afección es una alerta para determinar qué tanto riesgo existe de padecer una enfermedad ocular.

Una de las causas atribuidas a la arena en los ojos, es la sequedad ocular. Donde existe una disminución importante de lágrimas que mantienen la humedad necesaria sobre la superficie del ojo.

Las principales causas son el contacto directo con climas secos, las rutinas laborales frente a ordenadores, lugares con poca ventilación natural y la etapa postmenopáusica en mujeres.

Existen gran variedad de tratamientos para aliviar la sensación de arena en los ojos, pero no siempre se obtienen los resultados esperados de forma inmediata.

Es por ello que, el oftalmólogo, emplea varias estrategias para tratar los casos de sus pacientes.

Un tratamiento habitual es el uso de lágrimas artificiales. En caso de que no surtan el efecto esperado, se cambian por pomadas y algún gel hidratante.

Si la molestia persiste, el especialista iniciará un seguimiento más profundo con el uso de medicamento que estimule la secreción lagrimal.

¿Qué pasa si te entra arena en los ojos?

La arena en los ojos puede causar lesiones importantes a nivel ocular. Algunas son superficiales, aunque existen casos de heridas significativas que requieren de un tratamiento prolongado.

 Es posible que la solución más factible sea una cirugía ocular para evitar la pérdida parcial de la vista.

Cuando se trata de lesiones leves, solo es necesario mantener un control supervisado por un oftalmólogo para disminuir cualquier posible infección.

La arena en los ojos ocasiona abrasión de córnea en algunos casos. Una consecuencia habitual por frotarse los ojos de forma irracional.

La abrasión corneal por frotación es evidente. Existe un aumento en la tolerancia hacia la luz acompañado de inflamación y el enrojecimiento del glóbulo ocular.

Estas señales deben ser tomadas en cuenta, puesto que son las principales causas de infecciones bacterianas y hongos.

El tratamiento común para esta afección es el uso de gotas para hidratar los ojos, tomando en cuenta que dependerá de la gravedad de cada caso.

Las gotas lubricantes estimulan la cicatrización natural y conservan la humedad que necesita el ojo para su recuperación.

Mientras más profundas son las abrasiones, será necesario emplear gotas con antibióticos o algún ungüento.

Por lo general, el ojo se recupera en 3 días, pero la inflamación persistirá por mayor tiempo y por ende la sensación de arena en los ojos.

¿Cuáles son las mejores gotas para hidratar los ojos?

La sensación de arena en los ojos está muy ligada a la sequedad ocular, ocasionando irritación y ardor constante.

Por lo general, estos síntomas se tratan con gotas humectantes y suplementos vitamínicos que contribuyen a la recuperación ocular.

Las gotas para hidratar los ojos alivian las molestias causadas por el ojo seco, sirviendo como complemento para fortalecer la ausencia de lágrimas naturales.

Un ejemplo de las gotas hidratantes para ojos secos que debemos utilizar es la Similasan de Suiza.

Similasan es un producto obtenido a través de extractos botánicos que estimula la restauración del tejido.

Como su fórmula no contiene químicos, hace más fácil el uso de estas gotas naturales para hidratar el ojo. El periodo en que se aplique este producto no representa ningún tipo de consecuencias.

Vitaminas para ojos secos

Por otra parte, las vitaminas para ojos secos no solo se aplican en pacientes con un diagnóstico exacto.

También pueden ser utilizadas como método de prevención para personas con una rutina laboral extensa.

Los mejores productos son ricos en vitaminas A, C y E complementandose con Zinc para evitar pérdidas de visión.

Su foco de acción en la zona macular que controla la visión central que en su mayoría son síntomas presentados en personas de avanzada edad.

Las vitaminas para ojos secos deben contener luteína. Ella actúa como regenerador natural en el tejido retinal aclarando la visión.

Como ejemplo de esta vitamina, encontramos el Omega-3. Es una vitamina que contiene luteína, D3, Omega-3 y 7.

Este tratamiento consta de 30 días mitiga el dolor y el ardor de los ojos al mismo tiempo que alivia el síndrome del ojo seco.